He escuchado miles de melodías
de diferentes vocales emplumados,
que han pasado temporadas viviendo
en uno de mis brazos.
Conozco todo tipo de danza,
entre bestia y victima,
por mis raizados pies.
A veces sirvo de gran protector.
He visto caer mis brazos y mi verde vestimenta
por los diferentes vientos que llegan a mi.
Con mis pares nos protegemos uno al otro,
para que el indiferente veloz viento no nos dañe.
Durante años he crecido poco a poco,
y cada vez me convenzo mas de que
el bípedo es quien no quiere que
siga en pie.
En forma de cortejo, me utilizan para
inmortalizar el momento,
cuando sus mentes son mas fuertes
que le dolor que me causan.
Su llegada es la ultima que veré,
ya que, aunque el viento fuera botandome
poco a poco,
este ser me troza con duros cortes.
Ahora tendido en el fértil suelo, me pregunto:
¿Quien entretendrá al viento?
¿Quien dará asilo a los viajeros cantores?
¿quien defenderá al indefenso de la fiera?
Con varios de mis hermanos
nos perdemos en lo antinatural
para satisfacer al que
no satisface a nadie.
